sábado, 17 de diciembre de 2011

2011 te vas y no volverás

Es hora de hacer recuento, porque siempre es bueno mirar atrás y ver lo bueno y lo malo que hiciste, bien se dice “El pueblo que no conoce su historia esta condenado a repetirla”, así bien el hombre que no reflexiona su pasado ya sea durante un año o determinado tiempo está condenado a repetir o terminar la historia que lleva.

Dos mil once un año que debo aceptarlo inicio muy bien, con gente que quería y quiero a mi lado. No tenía nada que pedir amor y salud en todos los aspectos. Donde aposte por perder la continuidad de las materias en mi carrera y hasta el momento no me arrepiento de ello, aunque tal vez el precio fue alejarme un poco de mis compañeros con los que convivía la mayor parte del tiempo.

Hasta el momento el mejor cumpleaños  de mi vida no lo puedo negar, en el que no tuve ningún regalo físico, pero me la pase de poca madre, tuve a mis seres amados a mi lado y no me olvidare nunca de lo que me hicieron sentir.

Llegaste con amor 2011, pero también me darías la cachetada de la cual lo acepto apenas me voy recuperando, se terminaron 8 meses de una relación de la cual aprendí mucho, en la cual disfrute demasiado, me la pase a toda madre y me hicieron sentir de lo peor. Que no era para mi, pero era adictiva, que se volvió costumbre y como toda cosa prohibida se volvió una adicción de la cual aun me estoy desintoxicando.

El amor es una parte muy relevante en el ser humano a querer o no. Y te puede llegar a cambiar, a hacer mas fuerte o hundirte en una tremenda depresión. Aprendí a usar lo que había llevado en cursos pasados controlar mis sentimientos y no dejarme llevar por ellos, no lo conseguí del todo, pero ahora analizo esos errores y los dejare como experiencia. Hoy puedo mirar hacia atrás y decir que el tramo de camino mas pesado a terminado, me dio una santa batichinga, pero ahora lo baches que veo adelante no me dan temor.

Inicie junto con mis compañeros la tarea de reactivar la rama estudiantil de la IEEE, un objetivo que llevaba años en mi mente pero por una cosa u otra no se había logrado, tal vez por ese habito mío de nunca completar nada, un habito que me hicieron ver y en el cual he estado trabajando este año.

2011 me demostraste que no importa la edad la muerte va a llegar, en la muerte de mi amigo y compañero de trabajo, fue el momento en el que me pusiste un alto, me bajaste de mi carrusel de colores y música, para mostrarme otra cara, para decirme que solo tengo algo seguro en esta vida y que debo estar preparado. Me hiciste reflexionar en lo que quiero dejar en este mundo, a donde quiero llevar mi trabajo y acciones de cada día.

Lo que mas me gusto del 2011 es haber conocido personas y mantener personas geniales que me demuestran cada día que este mundo puede ser mejor y divertido. Además de haberme alejado de personas que solo me hacían sentir mal y no dejan nada bueno en mi persona.

No se puede resumir este año en un post, ni puedo hacer sentir por medio de letras lo que he vivido, pero un poco de mi les quería compartir.

Dos mil once te vas y la verdad no me voy acordar de ti, me voy a acordar de esos pequeños momentos que me marcaron, dos mil once no fuiste tu, no fueron tus 365 dias, fueron las personas, lugares y tiempo lo que hicieron un Andrés de 21 años, que da gracias a Dios por un año trascurrido mas de vida.

Gracias